Comparto el trabajo que comprende una
descripción y análisis de “mi confrontación con la docencia” la labor que
desempeño como docente, cómo me inicie en ella y cómo lo vivo desde mi
profesión siendo Licenciada en Psicología.
La docencia, un término que cuando inicie mis
estudios de la licenciatura no contemplaba, lo que añoraba al estudiar
Psicología era contar con un consultorio propio y dedicarme a la terapia
individual y grupal, las cosas se modificaron un poco pues en el último
año de la carrera hice mi servicio social en un Centro de Readaptación Social,
en el cual se me dio la oportunidad de trabajar y lo hice durante
algunos años y realice lo que me había propuesto, daba terapia individual,
grupal y familiar, al transcurrir el tiempo ya no me sentía cómoda y fue en el
2007 que decidí meter mi currículum a diferentes áreas entre ellas la Educación
Media Superior, de la cual de forma inmediata me llamaron y me cambie de
trabajo en septiembre del año mencionado, un cambio radical, pero que me
atrapo en la magia que tiene el compartir espacios con jóvenes llenos de
anhelos, ilusiones, caprichos, alegría, deseos de superación, hambrientos del
saber y de tomar alas para lanzarse lejos del hogar y emprender una vida nueva,
a pesar de sus desfortunios personales, familiares, económicos y sociales.
Sin embargo no dejare de mencionar que mi labor
como terapeuta termino al iniciarme en la docencia en el departamento de
Orientación Educativa, al comenzar a interactuar con estos jóvenes como
orientadora e identificar la necesidad de apoyarse en terapia, tener solo que
canalizarlos y no atenderlos, esto fue frustrante, al inicio solo me sentía una
secretaria más llenando un sinfín de papeles, por lo que muchas veces me
interrogaba si era esto lo que quería, y al darme la oportunidad de
trabajar con los alumnos descubrí que sí.
Al transcurrir los primeros meses, inicio mi
trabajo con los alumnos donde comencé a impartir con los grupo temas para
la planeación de su futuro, rescatando y valorando con lo que contaban
para cada día estar mejor y mejor, me resultaba muy gratificante, yo trataba de
que se integraran a la sociedad de una forma respetuosa y con valía. Ver que
algunos lo lograban y mejoraban en muchos aspectos me llevo a amar mi trabajo.
El ubicarme ahora en mi presente profesional pienso
que no me equivoque al decidirme por esta opción, me siento satisfecha,
considerando el campo en el que estoy es muy amplio para sembrar conocimiento,
valores, en mi caso como orientadora aportar alternativas para la elección de
una carrera que finalmente determina un proyecto de vida como parte principal
y, esto me permite utilizar herramientas de mi profesión, cuando
consideraba que la docencia no tenía que ver con mi carrera, revalorando con
ello el Ser Docente y la importancia de su labor, indistintamente de la materia
que se imparta.
Dentro de mis satisfacciones está el ver a algunos
alumnos que deciden recibir apoyo para su adicción, triunfar en un torneo de
futbol femenil, prever un embarazo no planeado, elevar su promedio, permanecer
en la preparatoria y alcanzar la carrera o universidad deseada,
desafortunadamente no todos lo logran pero es un triunfo ver el esfuerzo y
recompensa de alguno de ellos. Y para ello ha sido una tarea ardua el luchar
contra los números (calificaciones) mismos que al parecer determinan a un
alumno, dejando de lado la parte humana, que siente, que puede flaquear o
triunfar.
Actualmente también imparto activación física, me
gusta el deporte y en lo personal práctico la natación, me siento
incomoda por mi inexperiencia sin embrago me encuentro con la
disponibilidad de buscar estrategias para esta asignatura y todo lo que
implique mejora en el campo de la docencia, percibiéndome entregada y
comprometida con lo que hago.